Amores perros

0
6

Uno de las mejores mexicanas explicita la violencia de manera irracional y terrible.Tan Cruenta Como Buena

Comprá Amores perros en DVD y VHS en Leedor.com

“Amores perros” narra tres historias de amor en las que los protagonistas -sus respectivos perros- entrelazan sus vidas en torno a un fatal accidente automovilístico. Octavio y su amigo huyen de sus perseguidores tratando de salvar a su perro “el Cofi”, un rottwailler que ha sido herido de un balazo en una riña de perros en la que iba ganando. En la huída, embisten a Valeria, quien junto con su perro Richi, se dirigía a comprar champagne para brindar con Daniel (que acaba de abandonar a su esposa e hija para irse a vivir con ella). Justo estaba allí El Chivo, un ex guerrillero comunista que luego de pasar una larga temporada en la cárcel, haciendo creer a su hija que había muerto, presta sus servicios para asesinatos por encargo y por la suma adecuada, rodeado de una amigable jauría. En medio del caos del accidente, rescata al Cofi y logra curar sus heridas y hacerlo sanar.

El film está estructurado en tres episodios: “Susana y Octavio”, “Valeria y Daniel” y “El Chivo y Maru”. El primero narra la historia de Octavio, enamorado de la esposa de su hermano Ramiro, Susana. Es su perro Cofi el instrumento para juntar el dinero necesario para fugarse juntos, transformándose en un perro de pelea infalible. La violencia de las peleas de perros es comparable a la violencia de la relación de Ramiro con su familia y a la violencia del secreto amor entre Susana y Octavio. El segundo episodio narra la historia de Daniel, un editor que abandona a su familia para vivir con Valeria, una supermodelo en la cima de su éxito. En el departamento recién estrenado, hay un hoyo en el piso, en el que cae Richi, el pequeño perro de Valeria. Al igual que la pareja, Richi queda atrapado , sin poder salir, a merced de las ratas. En el tercer episodio, El Chivo encuentra la redención. Cuando ve reflejada en la violencia del Cofi su propia violencia, busca una forma de salir adelante. Encuentra un camino para dejar atrás su vida, recuperar el amor de su hija -Maru- que lo cree muerto desde hace veinte años, y empezar una nueva vida.

Lo interesante -y también lo terrible- del film es que los perros actúan como catalizadores y también como metáfora de las actitudes y los sentimientos humanos más terribles. Hombre contra hombre matándose sin sentido resultaría demasiado intolerable -aunque ya estemos acostumbrados, casi tanto como ver perros matándose entre sí por la codicia de sus dueños. La sola idea de dos personas atrapadas en la cárcel de la desesperación, hiriéndose mutuamente con los dardos del egoísmo y la autocompasión resulta muy cruel, tal vez tanto como la de un perrito atrapado, indefenso, a merced de las ratas. Un perro de pelea asesinando a una jauría de perros juguetones es tan insoportable como un terrorista poniendo una bomba en un centro comercial. Los perros muestran aqui lo mejor y lo peor de la naturaleza humana.

Es un excelente film, pero le advierto: si usted es de los que aman a los perros, mejor elija otra película, con esta va a sufrir como un perro.

Socorro Villa