golpeando las puertas delCielo

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Desde las raíces de la economía, se establecen dos teorías irrefutables, a saber:las necesidades son ilimitadas y los recursos para satisfacerlas, contrariamente, se colocan en el caprichoso cuadrante de lo escaso. Por otro lado, acercándonos a la psicología, podríamos decir que sólo puede verse la verdadera capacidad de un ser humano, si logra llevárselo a situaciones extremas, donde la lógica y la razón no tienen lugar.

Un poco de todo

Desde las raíces de la economía, se establecen dos teorías irrefutables, a saber:las necesidades son ilimitadas y los recursos para satisfacerlas, contrariamente, se colocan en el caprichoso cuadrante de lo escaso. Por otro lado, acercándonos a la psicología, podríamos decir que sólo puede verse la verdadera capacidad de un ser humano, si logra llevárselo a situaciones extremas, donde la lógica y la razón no tienen lugar.

¿Cuál sería el resultado de una intersección entre ambas teorías? Bien puede explicarse desde el punto de vista expuesto en Golpeando las puertas del cielo. Arbitrariamente, las vidas altamente contrastadas de Martin – Til Schweiger – y Rudi – Jan Josef Liefers – se fusionan luego de conocer la noticia que maliciosamente los unirá: ambos están prontos a morir debido a un diagnóstico de cáncer terminal. Si bien se sienten desmoronados por tal novedad, luego de unas copas de tequila, deciden mancomunadamente no bajar los brazos y comenzar un extenso y largo viaje – tan lejos como la vida les permita – en busca de la realización de sus últimas voluntades. A partir de aquí, se expandirán la serie de hechos que marcará sus vidas – y sus muertes – en forma definitiva.

El rally de secuelas, provocadas por el devenir de las situaciones en las cuales se ven involucrados los personajes, hacen que el clima narrativo, torne constantemente al film en una tragicomedia. La constante catarata de gags y la notable parodia a las mafias, entretiene sin asustar. Sin duda el gancho del film está depositado en conocer el determinable fin de los protagonistas y, gracias a esto, hacer que sus intentos sean justificados, incluso permitidos concientemente por la platea, al pensarse en una situación similar. Por ponerlo de otra manera, ¿qué no estaría dispuesto a hacer si supiera que se está por morir?

Desde un punto de vista “maquina del tiempo”, es muy gratificante notar las influencias del cine francés de mediados de los ’80. La caracterización de personajes que inician sus delictivas carreras por mera casualidad, por necesidad o en el intento de lograr un sueño imposible, hacen recordar aquellas geniales composiciones de Pierre Richard y Gérard Depardieu que quienes en la piel de François Pignon y Jean Lucas, hicieron reír y emocionar a miles de cinéfilos cuando se juntaron en una de las más recordadas comedias europeas de todos los tiempos Los Fugitivos (Francia 1986).
Obviamente que para lograr elevar a Golpeando… a la categoría de clásico humorístico, estamos bastante lejos, y aunque las comparaciones son odiosas, podría decirse que se encuentra más cerca de los Comodines de Suar que del siete de velo.

Pero a no desmerecerla, aunque la trama no sea de lo más sobresaliente, esta vez los personajes – y sus intérpretes – logran levantar un poco el perfil de la producción y harán que el espectador pase, por lo menos, un rato ameno y entretenido, aunque poco creíble. También, aquellos que estén dispuestos a distraerse un poco y vayan a presenciar la ópera prima de Thomas Jahn, tendrán la oportunidad de tomar los primeros contactos con Til Schweiger, actor que se las trae – no sólo por galán – y de quien se comenzará a escuchar un poco más, cuando se acerque el estreno de Driven, la próxima película de Silvester Stallone.

Por demás, la recomendación es sentarse en la butaca y no ser crítico a ultranza, porque en ese punto saldrán a la luz detalles de producción poco convincentes. Contrario a esto, si siente deseos de despejarse un poco del trajín de la semana y reírse sin culpa de la desgracia ajena, esta es una buena alternativa.

Sebastián Montagna
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Estreno: 20/09/01