III BAFICI 2001

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Independiente
El festival ha terminado y aquí está nuestra última nota Buenos Aires III Festival de Cine

. Bueno, seguramente no la última. Muchos de los films que hemos visto -algunos de los premiados- se estrenarán en las salas comerciales durante el año. De hecho, hoy se estrenan dos films del festival: Nubes de mayo y Con ánimo de amar.
La gran ganadora del festival fue la china Platform, y las películas asiáticas en general, fueron las protagonistas, ganando cuatro de los seis premios. La turca “Nubes de mayo” le permitió a Nuri Bilge Ceylan ganar el premio al mejor director. La iraní “Pizarrones”, de la directora Samira Makhmalbaf, recibió una mención del jurado oficial. La joven japonesa Yuko Nakamura obtuvo el galardón como mejor actriz por el filme “Hotaru”, mientras que en la categoría mejor actor ganaron Daniel Hendler, Jorge Temponi y Alfonso Tort, los protagonistas de la uruguaya “25 watts”. La estadounidense “The mad songs of Fernanda Hussein”, dirigida por John Gianvito, obtuvo el premio especial del jurado. La argentina “El descanso”, de Ulises Rosell, Rodrigo Moreno y Adrián Tamborino, que ganó el Premio de la Agencia Italia Cinema, que consiste en la exhibición del filme argentino en el próximo festival de Venecia, además de una suma de dinero y un pasaje para presentar la película en el certamen.
A continuación, que hablen los cronistas:

El fin de las utopías (por Adriana Schmorak)
“Las utopías son realizables. La vida se dirige hacia las utopías. Y puede ser que comience un nuevo siglo, un siglo donde los intelectuales y la clase cultivada soñarán con las masas evitando las utopías y retornando a una sociedad no utópica, menos perfecta y más libre.” (Nicolás Berdiaeff, extraído del prólogo de Un mundo feliz, Aldous Huxley, Plaza & Janés, Barcelona, 2000)

La promesa de un mundo perfecto, sin hambre, sin guerras, sin sufrimiento, donde el hombre pueda ser plenamente feliz, se está derrumbando.
Capitalismo y socialismo, ideologías de extrema izquierda y derecha han hecho propuestas de imposible realización, lo cual se ha convertido en la preocupación de muchos artistas contemporáneos como el director chino Jia Zhangken en su film Platform (China, 2000; Dirección: Jia Zhangke; Elenco: Hong-wei Wang, Tao Zhao, Jing-dong Liang; Duración: 160 minutos).
La primera escena transcurre en el teatro chino donde los actores forman un tren humano que se dirige al pueblo donde nació Mao. Más adelante, el Expreso de Oriente será escuchado en off en un primer plano sonoro mientras la troupe corre a su encuentro pero sin abordarlo; hacia el final, el agua hirviendo en una pava remite al silbato de una locomotora.
El tren del progreso, el tren de la vida que pasa es el leitmotiv del film. Sin embargo, los personajes parecen quedarse en la plataforma esperando algo que nunca llegará.
Esta troupe de actores que recorre los teatros de provincia cantando a Mao son jóvenes idealistas que creen en la utopía socialista. El tiempo transcurre y una serie de objetos de consumo entran paulatinamente en sus vidas mientras el capitalismo mismo penetra con la misma lentitud en el sistema chino. Estos jóvenes apenas perciben cómo sus ideales se derrumban y sus vidas se debaten entre la opresión del comunismo chino y la frivolidad importada de Occidente. La escena final, en la que una de las jóvenes juega con su bebé mientras su esposo duerme pesadamente, es elocuente: el aburguesamiento y el ingreso en el sistema mundial de globalización han llegado como un tren que arrasa.

Un tema similar es tratado por Volker Schlöndorff en La leyenda de Rita (Alemania, 1999; Dirección: Volker Schlöndorff; Elenco: Bibiana Beglau, Martin Wuttke, Nakja Uhl, Harald Schrott; Duración: 101 minutos)
Un grupo de jóvenes subversivos provenientes de la RFA huye a la RDA para iniciar una nueva vida. Son intelectuales de izquierda con un idealismo exacerbado que creen en la utopía propuesta por el comunismo. La realidad les irá mostrando otra cara muy distinta. El mismo régimen que ellos defienden será aquel que los utilice para luego traicionarlos.
“Los ideales de los jóvenes marxistas se convirtieron en lo que se ve en el film. Tanto en Alemania Oriental con el experimento socialista como en Alemania occidental con el experimento capitalista que triunfó. Pero ninguno es feliz, uno perdió al enemigo y el otro la utopía, el final sólo podía ser trágico. (…) La caída del muro es también el fin de una utopía.” (Volker Schlöndorff en el Hoyts Cinema Abasto, 25-4-01)

Otro aspecto de este final trágico que una utopía puede significar es expuesto en Moloch (Rusia/Alemania, 1999; Dirección: Alexander Sokurov; Elenco: Leonid Mosgovoi, Elena Rufanova; Duración: 103 minutos) por el director ruso Alexander Sokurov.
Su título hace referencia a la divinidad cananea a la que se le ofrecían sacrificios humanos, especialmente de niños.
Una tormenta que se aproxima, un ambiente siempre neblinoso acentuado por el difuminado que se aplicó a la fotografía, una fortaleza inexpugnable en las alturas de la montaña constituyen el marco tétrico casi de género de terror en el que Hitler y Eva Braun viven sus últimos días antes del derrumbe.
Sólo un retrato comparable de la decadencia y la degradación humana se puede encontrar en el Saló de Pier Paolo Pasolini y su feroz crítica al régimen fascista.
Sokurov nos presenta el retrato de un psicótico que cree ser un dios y dominar al mundo, pero no existe fortaleza ni muralla suficientemente impenetrable para impedir el acceso a la invencible Muerte.

Wings of Hope (Alemania, 1999; Dirección: Werner Herzog; Elenco: Juliane Köpcke, Moisés Rengito Chavez, Juan Limber Ribera Soto; Duración: 70 minutos) es un documental del realizador alemán Werner Herzog, basado en un caso real, el de Juliane Koepcke que sobrevivió a un desastre aéreo ocurrido en la víspera de la Navidad de 1971, cuando un avión peruano que se dirigía de Lima a Cuzco se desplomó en el Amazonas.
Herzog trata un género tan concreto y pragmático como el documental con una atmósfera metafísica, una suprarrealidad que parece conducir a Juliane por el camino de la salvación: la Naturaleza, lejos de ser su enemiga, parece ayudarla a encontrar la salida.
El director utiliza un fondo musical casi de corte religioso. Las tomas aéreas donde la figura humana aparece pequeña en la inmensidad del entorno son clásicas en sus películas, siempre preocupado por la lucha desigual del hombre con la naturaleza inconmensurable.
La iluminación utilizada durante la puesta de sol, le confiere a la figura del barquero que rescata a Juliane, una especie de halo celestial, como si un ángel descendiera a cumplir una misión. Esta luminosidad otorga a la imagen la idea de suprarrealidad y parece decirnos que hay algo más de lo que alcanzamos a percibir con los sentidos o comprender con el intelecto.

Tabú (Japón/Francia/Gran Bretaña, 2000; Dirección: Nagisa Oshima; Elenco: Takeshi Kitano, Ryuhei Matsuda, Shinji Takeda, Tadanobu Asano; Duración: 100 minutos), del director japonés Nagisa Oshima, toca otro tema: el de las prohibiciones y las consecuencias de su violación.
“Entendemos por tabú toda prohibición cristalizada en los usos y costumbre, o en leyes formuladas de manera expresa, de tocar un objeto, usufructuarlo o emplear ciertas palabras prohibidas.” (S. Freud. Totem y Tabú, Amorrortu, p.31)
Quien viola un tabú se convierte él mismo en tabú y siempre recibe castigo de una divinidad o de la misma sociedad.
El estricto código samurai que Oshima intercala en forma de intertítulos, exige la propia muerte a quien lo transgreda. Esa es la ley, esa la prohibición: no tomar dinero de otro, no involucrarse en luchas civiles, no luchar por asuntos personales… Sin embargo, alguien en esta historia terminará quebrantando este último precepto.
Kano no es hombre ni mujer, es el deseo encarnado pero también es la tracción del Mal, su belleza es demoníaca.
El film está cargado de metáforas, el sable apoyado en el suelo constituye un símbolo fálico, la lucha que puede llevar a la muerte también está cargada de erotismo.
Los personajes comunican sus pensamientos a través de una voz out (sonido que muestra la psicología del personaje) y a través de primeros planos de gestos y sonrisas apenas insinuadas y extremadamente sensuales, con cierto dejo de perversión.
“Kano era demasiado hermoso y la perversidad se apoderó de él.” dice uno de los samurai para luego cortar el tronco de un joven, bello y florido árbol que alude, por asociación, a la belleza de Kano.
Amor y muerte, Eros y Tanatos en su eterna lucha de pasiones desatadas y el castigo final por la violación del tabú en ese grito fuera de campo que podemos escuchar mientras el árbol-Kano es cortado. El Mal ha debido ser erradicado.

En Pizarrones (Irán/Italia, 2000; Dirección: Samira Majmalbaf; Elenco: Saïd Mohamadi, Bahman Ghobadi, Behnaz Jafari; Duración: 85 minutos), Samira Majmalbaf vuelve a las preocupaciones sociales de su Irán natal que ya habían sido tratadas en La Manzana. Pero esta vez no es la mujer el centro de la historia sino las condiciones de vida de un pueblo nómade en la frontera Irán-Irak.
En medio de un conflicto permanente, un grupo de maestros intenta enseñar a leer y escribir, hacen hasta lo imposible por ofrecer su sapiencia a cambio de la satisfacción del deber cumplido y un plato de comida, pero sus esfuerzos y sacrificios resultan vanos.
Majmalbaf establece constantes asociaciones de imágenes entre animales y seres humanos, lo que constituye una denuncia acerca de las condiciones de vida de estos pueblos nómades del desierto.
Aquí ya no hay utopías porque no hay ideales a alcanzar, es la vida primitiva de un pueblo olvidado por su propio gobierno que gasta más en armas y helicópteros (el sonido de cuyas hélices pueden escucharse fuera de campo hacia el principio y final de la película) para una guerra sin sentido que en la educación y posibilidades de progreso para su propio pueblo.

El film italiano Il Prezzo (Italia, 2000; Dirección: Rolando Stefanelli; Elenco: Stefano Dionisi, Chiara Caselli; Duración: 110 minutos) es una especie de road movie cuyo tema central es el tráfico de drogas y la degradación moral a la que llega el individuo en pos de una ambición desmedida.
Asimismo es un retrato del mundo actual sin valores más allá del deseo de poder y de dinero. La otra cara de la sociedad capitalista se hace presente.

En Les glaneurs et la glaneuse (Francia, 2000; Dirección. Agnes Varda; Duración: 82 minutos; DVCAM, color), Agnes Varda, recordada realizadora francesa perteneciente a la Nouvelle Vague, intenta un ensayo acerca de la recolección como tema. La recolección en el campo pero también la urbana, la recolección de residuos cuyas varias aplicaciones ella capta con su cámara. Desde Las espigadoras de Millet hasta un arte cercano al neodadaísmo en el que se logra una estetización de la basura, son captados por Varda en sus aspectos más interesantes.
En este recolectar desperdicios y sobrantes del consumo masivo también se muestra un costado oscuro del sistema capitalista como utopía de bienestar.

Thomas est amoureux (Bélgica/Francia, 2000; Dirección: Pierre-Paul Renders; Elenco: Benoit Verhaert, Magalí Pinglaut, Aylin Yay; Duración: 97 minutos) es, definitivamente, el fin de la utopía capitalista. Como en Un mundo feliz de A. Huxley, la sociedad del confort y el consumo ha triunfado manteniendo al hombre encerrado en su pequeño mundo perfecto, sin necesidades insatisfechas, sin vacíos, sin deseos. Toda una red de intereses económicos impide que el hombre salga de su estado embrionario, porque si, como diría Kant, el hombre saliese de su “autoculpable minoría de edad.”, el sistema perdería razón de ser y se desmoronaría.
El hombre por sí mismo debe romper con esta cárcel que ha creado para sí, liberarse y salir a la luz, nacer a un nuevo mundo distinto del actual que ya no lo hace feliz.
Renders recurre a símbolos fuertemente connotados como el nombre Eva, la Mujer genérica, y los 33 años de edad de Thomas en el momento de salir de su casa que es la misma edad de Cristo al morir y, simbólicamente, el momento del nacimiento de una nueva humanidad.
En la última toma, cuando Thomas se dispone a salir, la película aparece casi velada por una intensa luz. Dar a luz, ver la luz, expresiones relacionadas con la idea de nacimiento y una propuesta de volver a los inicios, al Génesis, al origen. Un nuevo recomenzar para el Hombre que ha perdido sus utopías y, quién sabe si no sea esa su mayor esperanza de realización. (A.S.)

Luego, Juan José Dimilta, nos habla de las argentina que vio:

Clon (Dirigida por: Alejandro Hartmann; Escrita por: Alejandro Hartmann; Protagonizada por: Marcelo Zanelli, Rosa Martínez Rivero, Marilyn Sánchez y otros; Origen: Argentina; Sección: Lo nuevo de lo nuevo; Duración: 95 minutos)
Categoría Leedor: QNSR (Que no se repita)
Calificación Leedor: Uno (mala)
Alejandro Hartmann, que contaba para su debut en el cine con el aval que le daban un par de premios como realizador de videoclips, propone -como Subiela en su aún no estrenada comercialmente Las aventuras de Dios- un experimento con el cine digital. Pero bien es sabido que por más innovaciones técnicas, sin un guión que se sostenga al menos durante media película y con actores algo convincentes, el cine en cualquiera de sus formas, falla. Este es el caso de Clon que para colmo se mete en el terreno de la ciencia-ficción (en el que salvo raras excepciones el cine nacional hizo agua).
Clon cuenta la historia de una periodista que mientras realiza una investigación sobre la clonación se involucra sentimentalmente con un científico que tiene todos los elementos para considerarse un ser misterioso: un padre científico fallecido que al parecer realizó grandes avances en la clonación, una hermana pequeña que lo reprende como si fuera su madre y un socio que lo incita a retomar el trabajo inconcluso de su padre. Se supone que el misterio debe durar hasta el final, pero a los veinticinco minutos de proyección todo el mundo sabe el final. El problema es aún más grave cuando la platea se ríe en el momento en que debería estar aterrorizada. (J.J.D.)

Modelo 73 (Dirigida por: Rodrigo Moscoso; Escrita por. Rodrigo Moscoso, y Juan Villegas; Protagonizada por: Sebastián Colina, Emmanuel Moscoso, Fernando Belton, Jimena González, Carolina Terpolilli, Andrea Rodríguez y Graciela Matta; Origen: Argentina; Duración: 75 minutos; Sección: Oficial competitiva)
Categoría Leedor: A.E.C.L. (Amame en cámara lenta)
Calificación Leedor: Tres leedores (buena)
Modelo 73 es una película por sobre todas las cosas sincera, noble. En ella se cuenta la historia de tres adolescentes en un verano salteño y sus, se podría decir, primeros amores, entre ellos el profesado al primer coche. Habla de esos amores que con el tiempo se convierten en mágicos, se magnifican más allá de lo que realmente fueron.
Modelo, logra trasmitir la calma propia de los pueblos provincianos y por sobre todas las cosas, retrata el mundo amoroso de los adolescentes como pocos lo hicieron en el cine nacional hasta ahora: con la distancia que existe en esa etapa de la vida entre las niñas muy cerca de ser mujeres y los niños muy lejos de dejar de serlos. La opera prima de Rodrigo Moscoso es entonces como el recuerdo de un buen verano que con el tiempo y con la ayuda de la nostalgia se convierte en el mejor de todos. (J.J.D.)

Sábado (Dirigida por: Juan Villegas; Escrita por: Juan Villegas; Protagonizada por: Gastón Pauls, Daniel Hendler, Mariana Anghileri, Camila Toker, Leonardo Murúa y Eva Sola; Origen: Argentina; Sección: Lo nuevo de lo nuevo; Duración: 72 minutos)
Categoría Leedor: QSGP (¿Quieres ser Gastón Pauls?)
Calificación Leedor: Tres leedores (buena)
Sábado, la opera prima de Juan Villegas, es una comedia melancólica. Es así aunque parezca una paradoja. En el día del título tres jóvenes parejas se conocen literalmente por accidente (un choque para más datos) y a partir de allí se cruzaran una y otra vez en un ejercicio de indecisión continuo. Todos y cada uno de ellos quieren cambiar algo en su rutinaria vida pero no sabe bien que.
El eje central es Gastón Pauls que hace de él mismo y se ríe (y muy bien) de él mismo, debatiendo entre sus ganas de ser reconocido y su necesidad de anonimato. Por igual, los demás protagonistas tienen efímeros arranques que los podrían llevar a rebelarse contra su modo de vida, pero ahí quedan, en el intento. Sábado es extraña, es desde su título una película eufórica como un sábado a la noche y a la vez triste como un domingo por la tarde. Por último viene a terminar (ya que el director es crítico de la revista El Amante) con esa teoría de que los críticos son como eunucos: saben como se hace pero no lo pueden hacer. Este no es el caso. (J.J.D.)

Y para terminar, los comentarios de Sebastián Montagna:

Nubes de Mayo (Mayis Sikintisi, Turquía, 2000; Escrita y dirigida por: Nuri Bilge Ceylan; Interpretada por: M. Emin Ceylan, Muzaffer Ozdemir, Fatma Ceylan, M. Emin Toprak, Muhammed Zimbaoglu, Sadik Incesu; Duración: 130 min)
Intensiones sobran, recursos faltan. Sería una buena síntesis de lo que el film muestra. Filmográficamente, el espectador no encontrará novedosos recursos estilístico, por el contrario. Las técnicas aprendidas por cualquier estudiante moderno se encuentran reflejadas a la perfección; el constante juego de planos en detalle y encuadres sin movimiento, pretenden apoyar toda la atención en lo que puedan mostrar los intérpretes, pero cae ineludiblemente en el aburrimiento escénico.
Las relaciones familiares, principalmente entre padre e hijo, juegan el papel principal dentro del guión, sin embargo la muestra de realidades enfrentadas, solo deja entrever tímidamente una abierta crítica al Estado Turco y a su situación económica que obliga a los jóvenes a trabajar jornadas exhaustivas por una limosna digna, emigrar indefectiblemente a la Capital en busca de caridad y en el caso del padre, encontrar algún desvió en la ley que le permita encontrar el recurso por el cual no puedan expropiarle las tierras que ha cuidado por mas de 30 años; ¿ficción conocida o realidad escondida?…(S.M.)

El Otro Barrio (España, 2000; Escrita y dirigida por: Salvador García Ruiz; Interpretada por: Alex Casanovas; Jorge Alcáraz, Alberto Ferreiro, Pepa Pedroche, Empar Ferrer; Duración: 132 min)
Paralelismo, búsqueda y recuerdos se mezclan en una larga obra fílmica que deja pensando al espectador. Ramón es parte de una serie de accidentes y su abogado – amigo de la familia – trata de ayudarlo. Más allá de la historia y de algunos efectivos recursos de cámara, el peso se encuentra dado por las relaciones omniscientes que se presentan a nivel familiar.
Un padre muerto, un fantasma presente, un recuerdo que hiere y una realidad que confunde a partir de la vuelta a casa luego de muchos años; la identificación con un chico reprimido por los temores propios de la adolescencia, su relación y la forma en que cada uno va encontrando el lugar dentro de sus realidades aparentes, será la clave de la trama. Como es costumbre, el cine independiente, deja entrever claras críticas a los Estados y a las Sociedades. En este caso se hacen presentes las ideas de emigración interna y el apercibimiento social que produce un embarazo juvenil; temas actuales y cada vez más globalizados. (S.M.)

Hamlet 2001 (Hamlet, EE.UU., 2000; Escrita y dirigida por: Michael Almereyda (Adaptación de la tragedia de William Shakespeare); Interpretada por: Ethan Hawke, Kyle McLachlan, Sam Shepard, Diane Verona, Bill Murray, Julia Stiles, Liev Schreiber; Duración: 125 min.)
Shakespeare, quizás uno de los autores más adaptados de todas las épocas. Algunas versiones malas y otras buenas. ¿En que caso nos circunscribimos esta vez?…
En primer término, la película reseñada, no merecería ser encuadrada dentro de un Festival Independiente; mucho apoyo monetario, una productora importante – Miramax -, un reparto de estrellas y un director con éxito – aquel de Twister – la dejan un poco desencajada dentro del entorno.
Con respecto a la visión del director, la iniciativa es buena; comienza interesando por la perspectiva actual que presenta, pero se queda en intenciones si se compara con el gran éxito que tuvo otra versión de Sir. William: la memorable “Romeo + Julieta” protagonizada por Leo Di Caprio y dirigida por Baz Lhurmann en el ’96, que en su momento fue innovadora.
Las opiniones pueden ser divididas, sobre la tragedia no hay mucho más para agregar. Simplemente queda el libre albedrío de cada espectador y finalmente sacar conclusiones. (S.M.)

Bueno, el festival se terminó, los visitantes se fueron y solo queda esperar hasta el año próximo. Por suerte, quedan las películas, las buenas películas. Y de eso tendremos algo en lo que queda del año.

Nota relacionada: III Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (1)