Irene, yo y mi otro yo

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Esta es la historia de Charlie que luego de muchos años de reprimir sus frustraciones, manifiesta su doble personalidad cuando Hank aparece en escena. De hecho Hank es todo lo que Charlie no se atreve a ser. Hank manifiesta todo el desenfreno que Charlie reprime. Y para colmo, cuando conoce a Irene, ambas personalidades se enamoran de ella y comienzan competir, de hecho a pelear, por ganar su corazón.

Típica de Carrey

Esta es la historia de Charlie que luego de muchos años de reprimir sus frustraciones, manifiesta su doble personalidad cuando Hank aparece en escena. De hecho Hank es todo lo que Charlie no se atreve a ser. Hank manifiesta todo el desenfreno que Charlie reprime. Y para colmo, cuando conoce a Irene, ambas personalidades se enamoran de ella y comienzan competir, de hecho a pelear, por ganar su corazón.
No hay mucho más que eso… El guión juega todo el tiempo con los dobles sentidos de las palabras (especialmente aquellas de connotación sexual) y las morisquetas de Jim Carrey. Si uno se pone a hilar muy fino puede encontrar ciertas humoradas, muy pocos sutiles por cierto: Charlie es padre de trillizos (negros, corpulentos, obesos, superdotados) y su esposa se fugó despúes del parto con un enano negro superdotado… Otra: Entre los “chicos” bromean con las “top 10” universidades: “vas a perder tu beca en Yale y tendrás que terminar con los retrasados de Standford”. También bromean con la forma de hablar: los chicos se llaman uno al otro con el apelativo “motherfucker”, dicho con ese tono tan especial con que lo pronuncian para que suene como debe sonar para significar … lo que significa.
El film se ha promocionado como el nuevo éxito de los creadores de “Loco por Mary” aunque, entre usted y yo, no le llega ni a los talones. ¿Se divierte con las muecas y payasadas Jim Carrey? Entonces se divertirá. Ahora que si espera algo más, esta no es su película.

Socorro Villa