La Fuga

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Eduardo Mignogna ganó con Sol de otoño y El faro un sobrado prestigio como cineasta, casi similar al que ya gozaba como novelista. Uniendo las dos pasiones se propuso llevar al cine su última novela La fuga (premio Emecé 1998/99) y tuvo en sus manos el presupuesto necesario como para hacer una cuidada reconstrucción de época (la historia transcurre en los años 20′) y un seleccionado de actores pocas veces visto.

Superproducción casera

Eduardo Mignogna ganó con Sol de otoño y El faro un sobrado prestigio como cineasta, casi similar al que ya gozaba como novelista. Uniendo las dos pasiones se propuso llevar al cine su última novela La fuga (premio Emecé 1998/99) y tuvo en sus manos el presupuesto necesario como para hacer una cuidada reconstrucción de época (la historia transcurre en los años 20′) y un seleccionado de actores pocas veces visto. Sin embargo es otra cosa la que se destaca sobre todos los rubros en La fuga: la narración y el manejo de los tiempos.
Mignogna debe seguir los destinos de siete presos que se escapan en el verano de 1928 de la Penitenciaria Nacional en plena Buenos Aires y lo hace en forma paralela sin que se note el salto constante de una historia a otra y para ello se vale de uno de sus protagonistas, Laureano Irala (Miguel Solá), que va contando su suerte y la de sus compañeros de fuga después de ganar la libertad. Cada uno de los ex presidiarios tiene una cuenta pendiente y se dedicaran con resultado diverso a cerrar sus destinos: Domingo Santaló (Ricardo Darín) se reencontrará con su patrón (Arturo Maly) que lo envío a la cárcel y con la esposa de este (Inés Estévez); Julio Bordiola (Gerardo Romano) volverá a buscar a su amor; el aviador Tomás Opitti (Alejandro Awada) irá en la búsqueda de aquél que lo encarceló injustamente; Omar Zajur (Vando Villamil) tratará de cumplir con los deseos truncados de su amante que murió en la fuga y Camilo Vallejo (Alberto Jimenez) seguirá con su destino de anarquista. El director, para darle fluidez al relato, se hace de todos los recursos narrativos posibles, así utiliza el flash back para contar la preparación de la fuga en la cárcel y un flash back dentro de otro para ir aún más atrás y dejar en claro los motivos por los que cada uno de los personajes terminó preso, para luego volver al presente en donde se desarrolla la acción propiamente dicha.

Lo cierto es que a cualquier otro cineasta se le podría haber escapado de las manos un relato tan complejo y un reparto tan significativo que también incluye a Patricio Contreras como el comisario Eusebio Duval que va detrás de los fugados y a Norma Aleandro como La Varela, una mujer buscavidas que se relaciona con uno de los presidiarios. Sin embargo cada uno de los personajes tiene su momento, su lugar y su riqueza y la historia se hace ágil y disfrutable. Todo esto en ciento veinte minutos de lección de cine para dar por tierra con eso de que el que mucho abarca poco aprieta.

Juan José Dimilta
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Estreno del 24-05-01