Huelva 2000

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Recordé a mi compañero venezolano Luis Sedgwick, al pensar que los buenos Festivales sirven para encontrar viejos amigos y descubrir nuevos amigos. Y esto es lo que logra Huelva: un encuentro bastante entrañable entre cineastas y cinéfilos de España y América Latina.

HUELVA 2000
Balance del 26 FESTIVAL DE CINE IBEROAMERICANO (del 10 al 18 de Noviembre)

por Joseba Castaños Izquierdo (desde Huelva)

Recordé a mi compañero venezolano Luis Sedgwick, al pensar que los buenos Festivales sirven para encontrar viejos amigos y descubrir nuevos amigos. Y esto es lo que logra Huelva: un encuentro bastante entrañable entre cineastas y cinéfilos de España y América Latina.
Regresé a la capital onubense tras faltar a las dos ediciones anteriores y me marché considerando que el Festival de Huelva representa ahora más que nunca el más importante en su especialidad, si me lo permite decir Luciano Castillo, del Festival de La Habana. Ya no sólo por la envergadura de sus premios: los más altos del mundo, sino también por ser la mejor plataforma de desembarco en Europa de unas cinematografías, no siembre bien tratadas por las distribuidoras españolas. Además, “el Festival está muy bien organizado” me comentaba en el tren de vuelta el realizador Ciro Durán, participante este año con el necesario e interesante film La toma de la embajada, afirmación que considero acertada y a la que se sumarían muchos otros realizadores presentes allí.

No todo es elogiable y considero lamentable la ausencia desde hace dos años del concurso de Cortometrajes, los cuales han sido arrinconados a una sección informativa denominada Rábida. Eché en falta dialogar con cortometrajistas latinoamericanos como sucedía años atrás. Eran encuentros de indudable interés para nosotros y para ellos, ya que tenían la posibilidad de lograr un apoyo importante con el premio en metálico que se daba al ganador, además de tener la opción de buscar contactos para su salto al Largometraje. Curiosamente, este año se ha implantado un premio nuevo de un millón de pesetas para la mejor película elegida entre una selección arbitraria de largometrajes europeos. Dicho premio lo entregó el actor Gerard Depardieu. En la Ceremonia de Clausura también acudió Basilio Villafañe, joven indígena Tayrona de la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia elegido por el Guía Espiritual para conocer nuestra realidad tan diferente a la suya.

Coronación logró el Colón de Oro a la Mejor Película con todo merecimiento. Silvio Caiozzi logra una de las mejores películas chilenas de todos los tiempos. Es un film hermoso y desgarrador sobre el amor atormentado de un soltero y único heredero, de una familia de alta alcurnia en decadencia, por una adolescente que trabaja para él. Fabulosa puesta en escena para un conjunto de intérpretes notables dónde sobresale Julio Jung (Premio al Mejor Actor).

Una noche con sabrina love fue la mejor representación de Argentina en el concurso. A pesar de ser una obra de encargo, Alejandro Agresti consigue enorme espontaneidad en todo el elenco de actores, algo de lo que el Jurado Oficial supo ver en cierta medida al premiar a Cecilia Roth como Mejor Actriz. La historia de iniciación de un adolescente (buen debut del joven Tomás Fonzi) es algo tópica pero no la manera de contarla.

Dejando de lado la irregular Sección Oficial, quisiera poner hincapié en las secciones paralelas que contenían los títulos más importantes del año de América Latina. Al igual que en San Sebastián dónde también causó sensación, Amores perros fue el título más comentado y recomendado a la salida de los Cines Emperador. Y no es para

menos. Es un esfuerzo creativo enorme que asombra al pensar que es ópera prima. Excepcional por momentos, se trata de un melodrama de tres historias que se entrecruzan con un look expresionista muy particular.

También de México es La ley de Herodes, obra redonda, imprescindible y realmente divertida que conmocionó en su país por su planteamiento sin censuras de una ficción alrededor del PRI, el Partido Revolucionario Institucional.

El último descubrimiento cinematográfico se encontró en la sección Festival de Festivales. La dura situación que vive Colombia desde hace décadas y que ahora está en un momento especialmente crítico es reflejado en La virgen de los sicarios desde una perspectiva provocadora, demagoga si se quiere pero llena de interés porque ante la realidad
colombiana el camino más conveniente es la huída y precisamente, no es lo que hace Fernando Vallejo, autor de la novela inspiradora y personaje protagonista de un film rodado en Vídeo Digital y que logra una verosimilitud digna de aplauso.

Para terminar quisiera alabar una bella iniciativa que desde hace más de diez años se realiza en el Centro Penitenciario de Huelva paralelamente al Festival con la proyección de las películas a concurso y la asistencia de los cineastas para dialogar con los presos. Es una propuesta que espero siga por muchos años y que imiten otros Certámenes de Cine.