Día de Venganza

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Las chicas divinas, las muertes a montones, el cine falto sin aviso.Terror, ausente sin aviso

El terror. Genero cultivado desde las entrañas mismas del infierno y las retorcidas mentes de aquellos que puedan interpretar los miedos humanos, para luego volcarlos despiadadamente en papel, celuloide e incluso en escena. A lo largo de la historia, productos de altísima calidad han visto la luz. Desde el casi centenario “Nosferatu” hasta las no tan lejanas “Pesadillas” que han quitado el sueño a más de un espectador. En algunos casos, se han formado grupos de culto, apareciendo innumerables filmes clase “B”; Sin ir demasiado lejos, la presencia de Jasón en los “Fryday 13th”, marco una época, aunque no haya sido su mejor exponente.

Pero como escarmiento a tanta lágrima derramada y noche de desvelo a la espera de espectros monstruos, aparece inexorablemente la peor de las aberraciones: la impunidad que el dinero puede otorgar a aquel que lo tiene, dando rienda libre a sus caprichos y junto con ella, a una serie de títulos – “Se lo que hicieron el verano pasado”, “Todavía se lo que …”, “Scream 1/2/3” “Urban Legend”, etc – que hacen el verdadero terror – o debería decir horror – de la cineplatea, que incansablemente sigue en búsqueda de aquel film capaz de saciar su hambre de sangre, ¡pero sangre de la buena!.

Luego de tanta perorata – seguramente ya prevén lo que se viene – nos encontramos con “Día de Venganza” : resulta que aparentemente aquel pibito dentón, flacucho y con menos conversación que un santiagueño a la sombra, pretendía enganchar a alguna de las compañeritas más codiciadas del colegio. Al no conseguir nada de lo que pretendía, se enojo muchísimo por tantas negativas y degenero, 13 años después, en un psicópata asesino que busca incansablemente venganza por tales hechos. Cosas maravillosas que solo el pensamiento creativo de Hollwood puede entregarnos… ¿pensamiento? ¿creativo? ¿Qué era eso? Sería entendible que todavía se lo estuvieran preguntando; al menos sería un comienzo positivo.

Arrastrando un buen presupuesto, la sangre vierte a borbotones de cuellos y espaldas; elementos de todo tipo – hachas, flechas – sirven al efecto de masacrar a aquellos marcados por el destino, aunque siempre hay algún agregado que… ¡ya que está allí, le damos un poco para que no envidie! Eso si, merece un suculento aplauso, la muerte submarina de uno de los protagonistas, ¡exquisita y bien ejecutada!, perdón… ¿no sabía que casi todos se mueren?, porque es algo que debería definirse desde el título como obvio.

Por otro lado el casting merece un enorme aplauso. Las caras bonitas, los ojos verdes y las figuras esculturales están a la orden del día como menú fijo. Tal el caso de Denise Richards, que sinceramente y pecaré de machista, se merece una película solo para ella y para que se deleite el plateista amigo de la casa. Pero a no preocuparse damas, David Boreanaz, el “Ángel” de “Buffy la Cazavampiros” también participa del film y esta perfecto en su rol… captar al target femenino – no se le puede pedir más – que pocas veces se acerca a este tipo de producciones. David: prueba superada.

Por demás estaría extenderse en los comentarios. Un guión resuelto desde su principio no puede atraer demasiado, es decir, ya se sabe el final y no hay misterio para el ojo sagaz de aquellos que busquen “otra vuelta de tuerca”. En definitiva: las chicas divinas, las muertes a montones, el cine falto sin aviso.

Sebastián Montagna
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Estreno del 24-05-01

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