la fe del volcan

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“Más que a la página en blanco yo le temo a tanto papel repleto de palabras inútiles y a tantas pantallas colmadas de imágenes vacías. Por eso me conmueven tanto las últimas palabras de Fellini en La voz de la luna, su última obra cinematográfica: “Si todos hiciéramos un poco de silencio tal vez podríamos entender algo.”

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BUSCANDO EL SENTIDO DE LA VIDA

“Más que a la página en blanco yo le temo a tanto papel repleto de palabras inútiles y a tantas pantallas colmadas de imágenes vacías. Por eso me conmueven tanto las últimas palabras de Fellini en La voz de la luna, su última obra cinematográfica: “Si todos hiciéramos un poco de silencio tal vez podríamos entender algo.” Por eso cuando pienso qué película filmar, busco y rebusco en mi interior algo que sea tan vital que no consiga permanecer callado; no debería ser más complicado que atender a lo que vive: si ellas quieren salir, si realmente necesitan decir algo, entonces se alzarán desde el alma y golpearán hasta que les abran. Hasta que yo les abra.
En La fe del volcán es en una adolescente donde encontramos la pregunta, o el grito, sobre cómo vivir. Somos nosotros, ya no adolescentes, quienes la oímos y sabemos que ese llamado también nos pertenece y que nos corresponde por edad y por cultura, por el amor recibido (“La vida se debe al agradecimiento” dijo Goethe) darle espacio para que crezca”.
Ana Poliak
(Del artículo EL TIEMPO EN UN VENTILADOR, publicado por la Universidad de Bourgogne)

“La fe del volcán” tiene la virtud de ser un film escurridizo; poético en su poder de registro del dolor al experimentar la realidad y extremadamente estimulante para la reflexión de los espectadores.
Puedo confirmarles que la frase que cierra el film; en letras blancas y fondo negro: “. . . Sé que hay en mí algo invulnerable, algo que hace saltar las piedras . . .”. Es un concepto inspirado en la obra de Nieztche.
Y que la idea de la existencia de una fuerza dormida o latente e incontenible simbolizada muy bien en la figura de un volcán interior que cuando explota hace inabarcables, incomprensibles e inesperadas para los demás ciertas conductas, es el aporte quizás más trascendente, el que inspiró el título del film y la inspiradora en este caso fue la propia madre de la directora; a partir diría yo de un reencuentro afectivo en el que se respira autenticidad.
Y ese encuentro conmocionante de sangre y de sabiduría es expuesto sin espectacularidad .
Quizás vivan esas escenas más dramática e intensamente si les informo que corresponden a la realidad misma y no a la ficción.
Sólo conoceremos su personaje a través de su voz en off . Ello basta como para decirles que es una mujer extremadamente franca, lúcida y decidida como para responder con una cachetada de amor, un cross de izquierda y un cross de derecha por las dudas en el rostro de una hija descubierta en su intento de suicidio.
Pero ¿qué pasó, qué pasó en ese 5to año de la escuela secundaria para que una excelente alumna, me refiero a nuestra sorprendente futura relatora y directora del film entrara en una crisis tan profunda?.
Sea lo que sea que haya sido fue tan significativo en su vida que sirvió de estímulo para que dos décadas después reviviera el momento y produjera un notable encuentro afectivo con su madre. Y escuchó de parte de ella ahora pasado el tiempo, una crónica de los acontecimientos ante la que no pudo permanecer insensible:
” . . . Yo creía que eras una chica feliz . . . y de repente no sé . . . parece que tenías latente algo dentro tuyo, como un volcán y explotó de repente . . .”.
A partir de allí, Poliak produjo un giro vigoroso en la dirección del film; se apartó de lo autobiográfico y buscó en la ficción personajes e imágenes de su tiempo presente.
Más de una vez la he escuchado decir en reportajes que no le interesaba reflejar la problemática existencial de una pequena burguesa sino más bien la de los seres marginales.
Espero haberla interpretado correctamente si digo que se refiere a aquellos seres que se sienten excluidos e incómodos con el proyecto hegemónico del siglo XXI.

LA NECESIDAD URGENTE DE UN CAMBIO EN EL RUMBO DEL PROYECTO PERSONAL
“… qué tengo que ver yo con esta ideología y formas de relaciones que me propone la escuela secundaria que eligieron para mí mis padres . . . ” y luego el descubrimiento casi inmediato del sentido de la vida a partir de la incorporación de la percepción de la realidad no ya desde los ojos de una adolescente pequeño burguesa sino desde los ojos de la marginalidad.
Creo que se refiere a una fuerza incontenible o inconmovible ante quién intente interponerse en su camino u objetivo y dormita y habita en aquel espacio privadísimo aún no contaminado: “El de la íntima e intransferible felicidad ante el descubrimiento de saber al fin que es lo que nos ata a esta vida “(1).
Esta fuente de vitalidad impensada que explota cuando las circunstancias adversas del destino nos abruman es el territorio que pisan los personajes del film; es ese instante de hartazgo que preludia al grito; es ese instante de reflexión sobre nuestro pasado y también es en ese mismo instante en que se inicia una marcha o un road movie abierto a cualquier final; quizás al comienzo la marcha se inicie con la cabeza gacha y a contramano del
tránsito pero dándose el tiempo necesario para escuchar su propio silencio interior; esa especie de brújula interna que marca la dirección correcta.

¿QUÉ ES LA REALIDAD?
La directora hace la pregunta pero creo que desde hace años corre por sus pensamientos el eco de la voz de su abuelo conteniendo la respuesta :” La historia no es de uno es de todos “.
Vaya con la lúcida y sincera mirada de Ana Poliak frente a una realidad que la asfixia, que la indigna, que la angustia pero que también le da fuerzas más que suficientes como para rebelarse frente a ella, teniendo muy bien en claro que en nada le pertenece y que “OTROS” usurparon el diseño y que a pocos le dejan librado el acceso como para contribuir al dibujo final del mundo.
Creo que nos hemos olvidado de algo fundamental que Ana Poliak recuerda de su adolescencia y nos recuerda a nosotros en su film: “. . . nuestras decisiones individuales son las que en su conjunto construyen cada día nuestro presente y nuestra historia . . .”.
Refleja con ascetismo y poesía un grito silencioso; la exasperación del ánimo del individuo frente al diseño de un mundo que le es impuesto sin consultarlo.

PREMIOS
? Premio al guión de la Hubert Bals Fund de Rotterdam, Holanda, para el desarrollo del proyecto.
? Mención Especial del jurado de la FIPRESCI – Festival Internacional de Bs.As. (2001)
? Premio “Glauber Rocha” (mejor película de América Latina, Asia y Africa) – Fest Figueira da Foz, Portugal (2001)
? Mención Especial del Jurado Oficial – Festival Internacional de Montevideo, Uruguay (2001)
? Mejor película elegida por el Jurado de la “FEMIS” (le diplomés récents de l’École Nationale Supérieure de l’Image et du Son) en LA SUDESTADA – París, Francia (2002)
? Mejor película elegida por el Jurado “Les étudiants du Département d’Espagnol de L’Université de Paris VIII” en LA SUDESTADA – París, Francia (2002)

Armando D´Angelo
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Nota relacionada: Buscando el sentido de la vida