Lawrence de Arabia

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No sólo hubo un casting de actores, también hubo otro… de camellos. Los que quedaron seleccionados para el film fueron elegidos entre cientos de ellos, de acuerdo a su aspecto.

Lawrence de Arabia

El film retrata la vida del galés Thomas Edward Lawrence, personaje histórico que ganó su fama durante la Primera Guerra, cuando comandó los ejércitos árabes que derrotaron a los turcos junto al jeque Faisal. Vestido como un verdadero árabe, y admirado como un héroe, reconquistó la legendaria ciudad siria de Damasco. Allí se convirtió en Lawrence de Arabia.

El guión estuvo basado en la autobiografía de T.E. Lawrence, Los siete pilares de la sabiduría, aunque algunos de los personajes del film son, en realidad, la combinación de varios distintos. Tras la muerte de Lawrence, su hermano poseía los derechos de la obra, y sólo accedió a llevarla a la pantalla cuando le dejaron la última palabra para aprobar el guión.

El actor que iba a interpretar el protagónico era Albert Finney, pero abandonó el proyecto cuatro días después de aceptarlo. Entonces se pensó en Montgomery Clift, Anthony Perkins o Marlon Brando. Finalmentel el agraciado fue Peter O´Toole, en aquel momento un desconocido actor que provenía del teatro.

O´Toole se comprometió de lleno con el personaje. No sólo aprendió costumbres de la cultura árabe, sino que además se tiñó el pelo de rubio y llevó adelante diversos cambios en su rostro para logar el mayor parecido posible al verdadero Lawrence. También aprendió a montar con gran presteza los camellos, un dolor de cabeza para los demás integrantes del reparto.

Se pensaba que el rodaje llevaría cinco meses, pero se prolongó hasta los dos años y tres meses. Se filmó en el desierto de Jordania -donde las temperaturas de 55 grados permitían trabajar sólo durante el amanecer y el anochecer- y en el sur de España. Costó 13 millones de dólares, una cifra de excepción para la época.

La minuciosidad y la pasión por el detalle del director, David Lean, modelaron una película de cuatro horas de duración. Presionado por la Columbia Pictures, primero Lean le quitó doce minutos y luego el productor, Sam Spiegel, otros ocho. Finalmente, en 1970, la productora la acortó otros quince minutos, dejándola, aproximadamente, en tres horas y media.

Tuvo 10 nominaciones a los Oscar de 1962 y se llevó siete estatuillas: Mejor Film, Mejor Director, Fotografía, Montaje, Decorados, Sonido y Banda sonora original (compuesta por Maurice Jarre, se convirtió rápidamente en un suceso). Quedaron sin premio Peter O’Toole (nominado a Mejor Actor), Omar Sharif (Actor Secundario) y el rubro de Mejor Guión Adaptado.

Lean es uno de los directores con más nominaciones al Oscar: siete. Las mismas que Fred Zinnemann. Sólo los superan Billy Wilder, con ocho, y William Wyler, con doce.

Anthony Quinn logró participar en la película gracias a la productora, que reclamaba la presencia de una figura popular en los Estados Unidos. Arthur Kennedy, aprovechando una desgracia: Edward O´Brien era el actor que representaría al periodista Jack Bentley, pero a las pocas semanas de rodaje murió… y allí Kennedy tuvo su oportunidad.

No sólo hubo un casting de actores, también hubo otro… de camellos. Los que quedaron seleccionados para el film fueron elegidos entre cientos de ellos, de acuerdo a su aspecto.

Carlos Pagura

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