golpes de mujer

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Diana Guzmán, es una joven Norteamericana de origen latino que inicialmente se muestra con las problemáticas comunes de un
barrio difícil, hasta para el más recio de los “gangsta”. Golpes sociales

Un padre semi ausente, golpeador y alcohólico; una madre fallecida antes de cumplir los ’40 y un hermano menor en etapa de formación, sin demasiados ejemplos para copiar.

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol y aunque la auto superación es un tema ampliamente registrado en los anales de la filmografía mundial, esta historia no debería pasar del todo desapercibida. Esto tal vez se produzca gracias a dos elementos fundamentales que congeniaron para otorgarnos un producto de buena factura. Pero antes de explicarlos demos algunos datos de interés, que seguramente interesaran al lector.

Al sentarse a presenciar el film, el espectador se encontrará frente a la Opera Prima de Karyn Kusama, quién además de dirigir, lleva los laureles del guión y que en su momento confesó poner mucho de sus vivencias personales en el papel de Diana. Pero no solo de autobiografías vive el director, ya que con su primera producción logro cautivar al publico y a la crítica del Festival Sundance 2000 y se alzo vertiginosamente con los premios del jurado a Mejor Película y al Mejor Director.

Luego de desenmascarar un poco el marco histórico, nos referiremos a los elementos que logran destacar esta producción independiente. En primer lugar, es notorio aclarar – como se hizo anteriormente – que linealmente la trama no escapa a filmes ya realizados, pero en esta oportunidad, la visión de la directora brinda un excelente reflejo de la sociedad desde la posición de una joven pre-adulta otorgando por medio de una consecución de escenas metafóricas, una suculenta carga emotiva.

En segundo lugar, es notorio el fino tamiz que se encuentra entre el box y la cultura popular. Es decir, acerca de esto, cualquiera podría realizar afirmaciones similares sin temor a equivocarse, pero en este caso va más allá. La propuesta de intercalar pinceladas literarias, tales como “los campeones se hacen, no nacen” o “no depende del tamaño del perro en la pelea, sino del tamaño de la pelea del perro” , pretenden manifestar un contexto social que sigue el estilo inicialmente propuesto y agrega más elementos mensurables.

Por último, pero dejando lo mejor para el final, la frutilla que coronó la copa no es otra que el esmerado trabajo del casting que gracias a misteriosas – y parafraseando títulos – fuerzas de la naturaleza, nos han develado en Michelle Rodríguez (Diana) a una excelente interprete que satisfactoriamente se encuentra fuera de una innumerable lista de empalagosos astros latinos. Sin dudas una revelación que dará que hablar en lo sucesivo.

Finalizando, demás está decir que el éxito fue rotundo y gracias a ello, permitió una distribución fuera de los canales del underground; en consecuencia, llegó a nuestro país de la mano de una gran distribuidora; en conclusión, el espectador se encontrará con una valorable producción independiente.

Sebastián Montagna
© Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción

Estreno: 7-5-2001

“Golpes de Mujer”
(Girlfight, EE.UU., 2001)

Escrita y Dirigida por: Karyn Kusama
Protagonizada por: Michelle Rodriguez (Diana Guzman), Jaime Tirelli (Héctor), Paul Calderon (Sandro), Santiago Douglas (Adrián).
Duración: 110 minutos
Distribuidora: 20th. Century Fox

Categoría Leedor: G.S. (Golpes Sociales)

Diana Guzmán, es una joven Norteamericana de origen latino que inicialmente se muestra con las problemáticas comunes de un
barrio difícil, hasta para el más recio de los “gangsta”. Un padre semi ausente, golpeador y alcohólico; una madre fallecida antes de cumplir los ’40 y un hermano menor en etapa de formación, sin demasiados ejemplos para copiar.

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol y aunque la auto superación es un tema ampliamente registrado en los anales de la filmografía mundial, esta historia no debería pasar del todo desapercibida. Esto tal vez se produzca gracias a dos elementos fundamentales que congeniaron para otorgarnos un producto de buena factura. Pero antes de explicarlos demos algunos datos de interés, que seguramente interesaran al lector.

Al sentarse a presenciar el film, el espectador se encontrará frente a la Opera Prima de Karyn Kusama, quién además de dirigir, lleva los laureles del guión y que en su momento confesó poner mucho de sus vivencias personales en el papel de Diana. Pero no solo de autobiografías vive el director, ya que con su primera producción logro cautivar al publico y a la crítica del Festival Sundance 2000 y se alzo vertiginosamente con los premios del jurado a Mejor Película y al Mejor Director.

Luego de desenmascarar un poco el marco histórico, nos referiremos a los elementos que logran destacar esta producción independiente. En primer lugar, es notorio aclarar – como se hizo anteriormente – que linealmente la trama no escapa a filmes ya realizados, pero en esta oportunidad, la visión de la directora brinda un excelente reflejo de la sociedad desde la posición de una joven pre-adulta otorgando por medio de una consecución de escenas metafóricas, una suculenta carga emotiva.

En segundo lugar, es notorio el fino tamiz que se encuentra entre el box y la cultura popular. Es decir, acerca de esto, cualquiera podría realizar afirmaciones similares sin temor a equivocarse, pero en este caso va más allá. La propuesta de intercalar pinceladas literarias, tales como “los campeones se hacen, no nacen” o “no depende del tamaño del perro en la pelea, sino del tamaño de la pelea del perro” , pretenden manifestar un contexto social que sigue el estilo inicialmente propuesto y agrega más elementos mensurables.

Por último, pero dejando lo mejor para el final, la frutilla que coronó la copa no es otra que el esmerado trabajo del casting que gracias a misteriosas – y parafraseando títulos – fuerzas de la naturaleza, nos han develado en Michelle Rodríguez (Diana) a una excelente interprete que satisfactoriamente se encuentra fuera de una innumerable lista de empalagosos astros latinos. Sin dudas una revelación que dará que hablar en lo sucesivo.

Finalizando, demás está decir que el éxito fue rotundo y gracias a ello, permitió una distribución fuera de los canales del underground; en consecuencia, llegó a nuestro país de la mano de una gran distribuidora; en conclusión, el espectador se encontrará con una valorable producción independiente.

Sebastián Montagna
© Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción

Estreno: 7-5-2001