13 dias

0
10

Una película en busca de fantasmas, demagógica y previsible con Kevin Costner y Bruce Greenwood.La vieja amenaza roja

Por Socorro Villa

En octubre de 1962, en la Casa Blanca se vivieron catorce días de gran tensión cuando se descubrió que Rusia estaba instalando plataformas de misiles en Cuba. Empezando porque esos misiles podrían destruir cualquier ciudad de los EEUU en minutos y además porque la respuesta a semejante ataque desataría una catástrofe nuclear como culminación de la tercera guerra mundial, la situación resultaba insostenible. Teniendo al mundo como tablero, Kennedy y Kruschef jugaron un delicado ajedrez e hicieron tablas adrede.

Al inicio del film JFK aparece muy devaluado: parece ser un tipo débil, indeciso, casi un títere de sus asesores. Especialmente después del fiasco de Bahía de Cochinos, su imagen pública estaba muy deteriorada. Sin embargo, a lo largo de esos trece días, se produjo un cambio y el pusilánime dejó paso al líder que timoneó junto a su hermano Bobby esa difícil situación. Sin embargo, el relato no corre por cuenta de los hermanos Kennedy sino de un tercero, Kenny O’Donnell, el asistente especial de JFK. Si alguien ha sido parte del “riñón presidencial” en esa época, fue O´Donnell. Llegó al clan Kennedy, cuando fue compañero de habitación de Bobby en Hardvard. Desde entonces nunca se separaron. Colaboró con Bobby y Jack en varias instancias antes de convertirse en asistente especial del presidente. Desde su privilegiado punto de vista, Donaldson narra esta historia de hombres luchando por no luchar.

El relato cuenta dia por dia, los acontecimientos y las luchas internas. Incluso recurre a la película en blanco y negro para simular imágenes documentales y darle mayor verosimilitud a la historia. Sin embargo, no puede evitar tornarse predecible. Que los militares harían todo lo posible para obligar al presidente a dar la orden de disparar todo el arsenal, es obvio. Que los políticos harían todo lo posible por evitar apretar el botón, también es obvio. El cómo de esta puja puede ser la única cosa interesante en toda la cuestión. Pero no demasiado.

Como tantos otros filmes del mismo tenor, termina tornándose declamatorio y hasta cierto punto demagógico. Después de todo, nunca está de más tener presente una que otra paranoia, algún fantasma contra el cual luchar, no? Especialmente si se vive en el gran país del norte�

Publicado en Leedor el 19-04-01