Lo Que El Viento se Llevo

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Fue la secretaria quien le recomendó al productor David Selznick comprar los derechos del libro de Margaret Mitchell.
Lo Que El Viento se Llevo

Carlos Pagura Fue la secretaria quien le recomendó al productor David Selznick comprar los derechos del libro de Margaret Mitchell. Incluso cuando Selznick dudó, siguió insistiéndole con la idea. Finalmente los compró en 50.000 dólares, pese a que el precio inicial era de 100.000. Un regalo.

Sus dudas tenían su razón. La autora era una perfecta desconocida y la Guerra Civil solía fracasar en la taquilla. Para colmo, era un libro de más de mil páginas que transcurría a lo largo de doce años. Otro magnate del cine, Jack Warner, arriesgó: “Será el mayor fracaso de la historia”.

“Será el mayor fracaso de la historia”
(Jack Warner, uno de los fundadores de Warner Brothers) Los candidatos para el papel de Rhett eran Gary Cooper, Basil Rathbone, Erroll Flynn y Ronald Colman, pero las encuestas consagraron a Clark Gable. Como Gable tenía contrato con MGM, se negoció: la Metro se sumó al proyecto, puso dinero y (que acierto!) se quedó con los derechos.

El rol de Scarlett era muy codiciado. Divas como Joan Fontaine, Lana Turner y Bette Davis quedaron en el camino. Katherine Hepburn y Joan Crawford (quien enfureció al ser rechazada) estuvieron cerca, pero al final fue para la ignota Vivien Leigh, la alquimia exacta de ángel y demonio. Comenzó con la dirección de George Cukor, pero al cabo de tres meses lo reemplazó Victor Fleming. Parece que la conocida fama de Cukor como hábil director de mujeres irritó a Gable, celoso de que el posible protagonismo de Vivien Leigh opacase su labor.

Cuando estuvo terminada, la expectativa era inusual: según sondeos, 60 millones de norteamericanos estaban ansiosos por verla. Se estrenó por primera vez en Atlanta, en diciembre de 1939, y más de un millón de personas acudió a la ciudad. En la primer función había 2.500 espectadores.

“Francamente,
querida, me importa un bledo”
(Una de las diez frases más recordadas de la historia del
cine, según las encuestas) Obtuvo 13 nominaciones a los Oscar de 1939 y ganó ocho, batiendo los récords. Entre otros, ganó como Mejor Film, Mejor Director, Mejor Actriz, Mejor Guión y Mejor Actriz Secundaria, un halago histórico para Hattie McDaniel, la primera mujer negra en recibir la estatuilla de la Academia.

“Frankly, my dear, I don´t give a damn”. La frase de Rhett (“Francamente, querida, me importa un bledo”) se hizo célebre, pero la producción debió pagar 5.000 dólares de multa para que no sea censurada de la copia final. La palabra “damn” era algo fuerte para la época. Tras el éxito, la carrera de Gable entró en declive. Su esposa murió trágicamente y él se dedicó a la bebida. Cuando su contrato con MGM expiró, en 1954, no le fue renovado. Leigh sufrió problemas mentales y sólo actuó en ocho films: entre ellos “César y Cleopatra” y “Un tranvía llamado deseo”.

Luego de 50 años, continuó en la TV. La miniserie “Scarlett” (por los derechos se pagaron nueve millones) se estrenó en 1994. Costó 40 millones, se incluyeron 2.500 extras y se filmó en Inglaterra, Irlanda y Carolina del Sur. Se tradujo a 17 idiomas, pero no conformó las expectativas.