La lengua de las mariposas

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Corre el invierno de 1936 en un pueblo de Galicia. Al día siguiente Moncho comenzará las clases, aunque tarde, debido al asma que padece. Está aterrado por que ha oído decir que los maestros pegan a los alumnos, asi que el primer día sale corriendo de la escuela y pasa la noche en el bosque.
Maravillosa y Emocionante

Corre el invierno de 1936 en un pueblo de Galicia. Al día siguiente Moncho comenzará las clases, aunque tarde, debido al asma que padece. Está aterrado por que ha oído decir que los maestros pegan a los alumnos, asi que el primer día sale corriendo de la escuela y pasa la noche en el bosque. Don Gregorio, su maestro, va a buscarlo y lo presenta personalmente ante el curso. Desde ese momento Moncho establece una intima relación con el maestro, quien le inculca el saber y con Roque, el hijo del tabernero, quien lo guía a descubrir los pormenores de la vida, espiando los amores apasionados de O’Lis y Carmiña. Don Gregorio es un maestro excepcional, aunque poco ortodoxo para los parámetros del momento. En consistencia con sus ideales republicanos, durante su fiesta de despedida a raíz de su jubilación, Don Gregorio dice: “Si conseguimos que una generación, una sola generación, crezca libre en España, ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad…” Sin embargo, el 18 de julio, todo se pone patas para arriba y para sobrevivir habrá que olvidar los valores y traicionar las viejas amistades…

El film es maravilloso tanto en la historia como en la narración. El lenguaje visual de ciertas secuencias es soberbio. Por ejemplo, al inicio, cuando Moncho se esconde en el bosque. Todo el pueblo sale a buscarlo con faroles. Un plano general muestra la densa espesura nocturna del bosque y las pequeñas luces, cual luciérnagas, acercándose hacia el primer plano, voceando al niño.

Muestra también una consistente reconstrucción de los ambientes y estados de ánimo de 1936: las típicas casas gallegas, con la cocina y el establo abajo y las habitaciones arriba; los pueblitos, con su plaza, su iglesia, su taberna (en la que nacionales y republicanos compartían pan y vino mientras discutían de política); las festividades de los santos patronos y los chismes acerca de hijos naturales y otras cuestiones…

La historia es, centralmente, acerca del aprendizaje. Por que para Moncho, como para todos, aprender va más allá de la lectoescritura y las matemáticas. La vida se aprende viviéndola y sufriéndola. Lo mismo le pasa a Andrés, el hermano mayor de Moncho, cuando por fin encuentra la “cara de mujer” de su música. El aprendizaje es duro, inclusive, para Don Gregorio, cuando ve desmoronarse ante sus ojos los ideales de respeto y libertad que ha tratado de inculcar en sus alumnos. “Ese infierno del más allá -había dicho cierto dia a Moncho- no existe. El odio, la crueldad, eso es el infierno. A veces, el infierno somos nosotros mismos”. Y el infierno aparece ante él en la figura de sus pequeños gritando palabras ominosas de ideales políticos que no comprenden.

Es un drama con momentos hilarantes, otros emocionantes, otros tristes. Es tan dura y terrible como la historia. Más aún, la historia contada por los que no ganaron. Y tan maravillosa como la vida misma, que pese a los sinsabores, merece la pena ser vivida. No se la pierda.

Socorro Villa
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