El coleccionista de huesos

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Buen policial del director de Juegos de patriotasLincoln Rhyme (Denzel Washington) es un destacado criminólogo que ha escrito una docena de libros y que, cuatro años atrás, mientras inspeccionaba la escena del crimen de un oficial de policía, sufre un accidente que lo deja cuadriplégico. Desde entonces yace en cama, y solo puede mover un dedo y el cuello y está hondamente deprimido.
Amelia Donaghy (Angeline Jolie) es una joven patrullera en su último dia antes de pasar a hacer trabajo de escritorio. Al responder a un llamado, descubre un macabro crimen. Instintivamente, resguarda y fotografía la escena del crimen, salvaguardando toda la evidencia. Los detectives a cargo del caso, Paulie Sellitto (Ed O’Neill) y Kenny Solomon (Mike Mc Glone) están desorientados y llevan la evidencia a Rhyme, quien se involucra con el caso y exige trabajar con Donaghy. Comienza así la relación entre ambos.
A medida que avanzan en la investigación de los crímenes, desarrollando una relación de trabajo casi simbiótica, también va creciendo entre ellos una atracción personal. Pese a las pistas que reciben y a la febril actividad de Lincoln y su equipo, el asesino está siempre un paso adelante.
La película cuenta con todos los ingredientes del género. El policía bueno, el policía necio que pone palos en la rueda del bueno, el asesino psicótico, la heroína de la que se enamora el policía bueno, el equipo fiel al policía bueno que le hace la vida imposible al necio, etc.
El director -a quien conocemos por otros films como “Juego de Patriotas”- compagina con buen timing las tomas aéreas de Nueva York, con las subterráneas -que son el escenario de los crímenes- y las de interiores -reservadas fundamentalmente para las relaciones entre los personajes-. En este último aspecto, tanto el equipo de producción como los actores, contaron con el asesoramiento de Christopher Reeve, en todo lo referente a la problemática de la convalecencia del protagonista, logrando así una gran verosimilitud.
El ritmo del film es muy ágil, llevando al espectador de un crimen a otro hasta el casi inesperado final. Al igual que el asesino deja pistas de sus próximos crímenes, el director deja pistas del desenlace para el espectador.
Un lindo policial para ver sin pochoclo.

Socorro Villa