Inocencia

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Cierto día Claire recibe una carta de Andreas, su primer amor, que quiere verla. Han pasado 50 años desde que ella -hija de un diplomático australiano en bélgica- viviera un apasionado romance con aquel organista… Con algunos reparos acude a la cita, en la estación de tren que tanto ha significado para ellos.

Disfrute e Inspirese

Cierto día Claire recibe una carta de Andreas, su primer amor, que quiere verla. Han pasado 50 años desde que ella -hija de un diplomático australiano en bélgica- viviera un apasionado romance con aquel organista… Con algunos reparos acude a la cita, en la estación de tren que tanto ha significado para ellos. Y el amor acude también. Claire y Andreas descubren que su amor sigue allí, intacto, como la primera vez. Mientras Andreas ha enviudado hace ya 30 años, Claire aún vive con su esposo. Ella decide que John merece saber la verdad… y ello desencadena una desesperada reacción en un marido que hace muchos años había olvidado la pasión y el deseo…

¿Pueden dos septuagenarios amarse apasionadamente, como cuando eran jóvenes? ¿Pueden decidir dejar todo atrás para vivir plenamente ese amor por el tiempo que les quede? Bueno, de eso habla este film, del amor que viven dos ancianos. Un amor que logró mantenerse vivo durante medio siglo. “He sido afortunado, conocí el amor dos veces en mi vida, las dos con la misma mujer” dice Andreas en un momento del film. Y eso es lo importante: ese amor trascendental, que todo lo moviliza, que es como un terremoto que lo pone todo patas para arriba, que se vive tanto más intensamente cuanto mayor conciencia de finitud se tiene.

Cox evoca continuamente el pasado mezclando las imágenes del presente de Andreas y Claire con las de su pasado: el bosque, el órgano, la estación de tren… Reflejos del pasado: en los espejos, en las ventanillas del tren, en todos lados. Pasado y presente se unen continuamente. Nada ha cambiado. Sin embargo, todo ha cambiado.

Se trata de un film para disfrutar -tanto las imágenes como la música son bellísimas, para emocionarse, para inspirarse…

Socorro Villa
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